Pals

Pals (Girona)

Una opinión personal sería deciros que Pals no debe faltar en vuestro cuaderno de viajes y salidas. Un lugar que sobre todo en verano tiene un clima especial y diría más... que hasta el color del cielo es distinto.
Una vez lleguéis a Pals, tendréis que dejar vuestro vehículo a las afueras del centro gótico, en los lugares habilitados para los visitantes y turistas.

Ahora empieza lo bueno... una vez os olvidáis de vuestro coche, y con vuestra cámara en mano, no dejéis de fotografiar todo aquello que veais, por que realmente vale la pena, y si el día es soleado, os garantizo que haréis fotos para concurso. Pals está dividido en dos zonas, el casco antiguo o recinto gótico y la parte moderna o actual.

Vosotros centrar la visita en el casco antiguo o recinto gótico, desde donde podréis empezar por el Museo-Casa de Cultura de Ca La Pruna, es una casa fortificada de los siglos XV y XVI. En ella encontraremos el Museo de Arqueología Submarina, una exposición permanente de vinos y cavas de Cataluña, una sala destinada a exposiciones temporales de pintores y escultores y los utensilios del primer apotecario de Pals, Sr. Desideri Ferrer. Luego y para continuar, la Plaza de la Vila donde encontramos el arco gótico de salida del recinto amurallado, que podría haber formado parte de un mercado o plaza cubierta parecida a la que se conserva en Ullastret, y el edificio del actual del Ayuntamiento.

La Muralla, que data de los siglos XII-XIV. Esta bien conservada aunque en la actualidad sólo se conservan de ella cuatro torres (Torre d'en Ramonet, Torre d'en Rom, Torre d'en Xinel·lo y Torre de l'Hospital), de un mismo tipo: de planta rectangular y abiertas de arriba abajo en la cara que da al interior del recinto, cubiertas con bóveda de cañón o ligeramente apuntada. En todo el perímetro de la muralla, al menos en las zonas visitables, se abren numerosas saeteras. El pueblo se fue extendiendo hacia levante, poniente y mediodía.

El Mirador Josep Pla se encuentra fuera de los muros y se llama así en honor del genial escritor de Palafrugell. Desde este lugar, una vista fantástica de las islas Medas y parte de la llanura ampurdanesa.

El Castillo que data del siglo IX. En 1478, el rey Juan II comunicaba al consejero de la isla que para construir, reparar y cubrir la iglesia, concedía el permiso para aprovechar las piedras del castillo. Sólo quedaron la Torre del Homenaje del castillo, dos puentes de arco rebajados, que comunicaban varias partes de la fortaleza y la base sobre la que se construyó la capilla de la casa.

Torre del Homenaje magnífica torre románica de planta circular, de los siglos XI-XII, construida sobre un podio de roca natural. Su altura es de 25 metros. Se denomina Torre de les Hores porque, tras el derribo del castillo, en el siglo XV, se le colocó un pequeño campanario gótico. Es interesante observar, asimismo, las tumbas visigóticas situadas sobre la roca alrededor de la torre.

La iglesia de Sant Pere de Pals una iglesia que ya existía en el año 994. Parte de la piedra con la que se construyó procede del antiguo castillo de Pals. Se pueden apreciar las diferentes tendencias arquitectónicas que la configuran: base románica, siglos X-XI, ábside y nave de estilo gótico, siglo XV, portalada frontal barroca, siglo XVII, y campanario y buhardilla del siglo XVIII.

Las tumbas del Carrer Major Se han hallado sepulturas repartidas por todo el pueblo: en Ca la Pruna, junto a la Torre de les Hores, en el Carrer Major. Datan de la época visigótica (anteriores al año 1000). Es posible que os cueste encontrarlas, ya que no están muy bien señalizadas.

Recordaros que la población de Pals, está declarada Conjunto histórico artístico.

Después de un largo paseo de historia medieval, y haciendo honor a la variedad culinaria en arroces de la zona, os recomendamos un arroz a la cazuela que podréis degustar en el Restaurant El Pedró un lugar fantástico, donde estoy convencido de que saldréis contentos por su calidad y buen servicio, sin olvidar el excelente trato.

En primavera y verano terrazas al aire libre, exposiciones de cerámica y todo aquello que nos permita llegar a la noche con ganas de contemplar los cielos estrellados de la Costa Brava.

Para nosotros un lugar de ensueño al que siempre volvemos ...

.
Compártelo en las Redes Sociales


Mipolaris