Todos cambiamos con los años, antes teníamos cara de hambre, luego tuvimos cara de inocentes, más tarde y con los años cambiamos y tuvimos la cara dura y ahora tenemos cara de pantalla.
Si, y es verdad Padres e hijos todos tenemos cara de pantalla, si no es de ordenador, es de nuestro querido Smartphone y si no de jugar con la Play y el resto de ver los cientos de combinaciones que por un módico precio nos ofrecen para ver canales de televisión...
En el comedor, en nuestra habitación, también en la cocina y cuando vamos al lavabo a hacer lo que nadie puede hacer por nosotros, nos llevamos el móvil.
Entendéis ahora el porqué del título de esta publicación... y no acaba aquí la cosa... por que si no tenemos bastantes pantallas que mirar, no cesan en sacar al mercado tabletas de todos los tamaños, libros electrónicos y mil pantallas para que lo veamos y leamos todo lo que nos pongan por delante...
...por cierto si no fuera por las pantallas, no hubieseis leído esta gran publicación, cosa que os agradezco, deciros que se me ocurrió justamente cuando apretaba sentado en un lujoso lavabo con pantalla táctil para movilizar las aguas que bajo de mí había... con perdón...


Tienes toda la razón, a eso, se le llama progreso tecnológico, yo le llamo necesidad (creada) de picar con el dedo a cualquier superficie plana que tenga iconos. Como echo de menos aquellos tiempos en que la única pantalla que te hacia flipar era la de tu reloj digital “peazo invento”.