Una sociedad como la nuestra considerada como desarrollada y con capacidad para ofrecer cultura a raudales tiende al error en lo más elemental. Errores que denotan que no es oro todo lo que reluce y que nuestra cultura de base es un tanto defectuosa.
Cultura de poca monta y basada en fenómenos mediáticos que no crean ni evolucionan hacia lo que todos podemos entender como sabiduría popular.
Una sabiduría popular con capacidad para saber a ciencia cierta sobre quien es Belén Esteban y con dudas reales y existenciales para pronunciar un solo nombre de algún Premio Nobel, e incluso poder distinguir entre si "José Ortega y Gasset" era una o dos personas...

