
Así es, el título de esta publicación lo dice todo... No hace mucho, ir a un hotel de 5 estrellas, estaba solo reservado al alcance de unos pocos por los motivos que todos conocemos... el económico. Acceder a un buen restaurante, antes solo podían hacerlo la gente con educación, con dinero, y con un talante especial de respeto y saber hacer y estar...
Es más antes los vagones de los trenes y otros ferrocarriles, disponían de clases, así como primera y segunda clase a la cual solo se accedía mediante un billete más caro.
Que lástima que se hayan perdido esas distinciones, por que NO todos somos iguales...
Hoy día cualquier "pringao" accede a un restaurante con etiqueta... por suerte no eructan en el comedor, pero realmente la presencia es molesta... con sandalias y calzonas... ¿donde van así...?
Y si hablamos de los hoteles de lujo, que os voy a decir que no hayáis comprobado... familias cargadas con hijos, con flotadores, con las putas pistolitas de agua... y con una saco lleno de gritos y verborrea soez...
Todavía nos queda mucho por aprender, por respetar y por cuidar... y yo me incluyo...
