Solo algunos saben y jamás nos lo dijeron que las plegarias y rezos, no sirven de nada.
Cuantos seres humanos a lo largo de la existencia de este ilustre planeta dedicaron sus últimos días, horas y minutos de sus vidas a encomendarse a ese ser todopoderoso creado en lo más recóndito de nuestro caparazón cerebral con la sana intención de conseguir "eso" una balsa salvavidas, una mano de ayuda, o simplemente una ligera lluvia para apagar la sed más voraz que jamás hemos conocido.
No pretendo buscar una excusa o un pretexto para que cambiéis vuestras creencias, simplemente quiero estar del lado de aquellos que en su máxima desesperación y en busca de "esa" ayuda se quedaron en el intento y seguramente con la terrible pero cierta decepción de saber de que en este mundo estamos solos...
Os dejo los comentarios abiertos para que me hagáis ver lo contrario. Convencido estoy de que seréis aquellos los que hagáis algún comentario los que jamás habréis sentido la desesperación real de que os vais a quedar en el intento, por que si realmente fuese así, os garantizo de que ahora no podríais hacer un comentario...
...por que sencillamente no existiríais.

