Seres distintos que tienen la capacidad de crear sus propios pensamientos e ideas dentro del inmenso caparazón craneal. Nuevas corrientes electromagnéticas que configuran y dan forma a todo lo que luego somos capaces de hacer y decir.
Posiblemente todo un generador de energía en proceso de destrucción. Un generador que por la falta de uso y oxidación natural generacional haya quedado obsoleto e inservible.
Años y siglos produciendo las mismas corrientes electromagnéticas mentales del mismo tipo y con la misma frecuencia y para colmo con la misma intensidad. Cabe pensar que las mentes no evolucionan, que al igual que un motor, generan la misma energía y con los mismos mecanismos.
Repeticiones interminables de los mismos sucesos basados en dogmas de futuro y pasado.
Como ya dije hace tiempo (y lo repito), todo se repite al igual que ocurre con la rotación terrestre. Podríamos estar años y años repitiendo nuestras vidas y nuestros pensamientos... y lo más divertido, es que también seguiremos repitiendo nuestros errores.

