
Siempre ha estado de moda reivindicar nacionalidades... cada uno la suya, pero siempre por encima de todo.
Se nos llena la boca poder decir y defender una bandera o un himno... Y cuando se trata de según que independentismos, apaga y vámonos
Ahora salgamos a la calle y miremos alrededor... ese es nuestro pais, eso que veis... paredes con graffitis, bolsas de basura, montañas de colillas, esquinas mojadas de líquidos corporales, botellas huérfanas junto a una familia de vasos vacios de plástico... bolsas de los grandes almacenes mecidas por el viento.
Ahora entremos en casa... en nuestra comunidad, escuchemos y veamos. Portazos mañaneros de la ostia, gotas de basura que delatan una trayectoria, olor a tabaco en el ascensor con algún que otro saludo en sus paredes, sonido de los tacones de nuestra vecina que solo habla en su idioma materno.
Que lástima que no sepamos defender y sentirnos orgullosos del país del sentido común, de la educación y del respeto.

Siempre he dicho que los nacionalismos son una lacra para la sociedad. Puede gustarte la tierra donde has nacido pero defender que unas personas son mejores que otras por el simple hecho de nacer en un sitio (que ni siquiera has elegido) me parece una tontería.
Somos ciudadanos del mundo…
Gran entrada!! un saludo