
Cuantos recuerdos... ¿verdad?
Una frase que no solemos darle importancia, pero con un fondo lleno de mensajes subliminales.
Un método de autodefensa contra la tristeza... la recopilación y muestreo de recuerdos, de secuencias ya vividas que por descontado son agradables, o mejor dicho... lo fueron.
No está mal verdad... pero algo está fallando en quien lo dice... alguna tristeza ronda con toda seguridad.
Cuantas notas y mensajes lanzamos sin darnos cuenta. Llamadas de auxilio sin descolgar un teléfono y peticiones sin rellenar instancia alguna.
De una forma subliminal reclamamos nuestras faltas...
También os digo, que jamás seremos receptores de mensajes subliminales, si primero no somos capaces de escuchar nuestras propias necesidades...
