
Al parecer son dos términos que provienen de la misma familia... ya sabéis del mismo Padre y Madre... podría decirse que son hermanos, pero como todos los hermanos, cada uno tiene unas peculiaridades que lo hacen ser especial.
Animar, podríamos considerarlo como el hermano mayor ya que es el que va a cuidar del pequeño motivar.
Animar es el que da la fuerza moral, el que infunde alegría, vivacidad o diversión.
Sin embargo al hermano pequeño motivar, ¡cuánto trabajo le cuesta hacer las cosas! ya que necesita la chispa que posiblemente nadie sepa dar con la acertada precisión que en ocasiones necesitamos. Quizás sea la causa o razón de que sucedan o no las cosas.
Es fácil animar, lo dificil realmente es motivar, y os explicaré por qué... es dificil ya que la motivación, solo depende de uno mismo y jamás dependará de ninguna chispita acertada como dije antes...
Sencillamente animar es el empujoncito que nos viene de fuera y la motivación es solo una elección más y que va a depender única y exclusivamente de nosotros.

Al respecto del tema que cuentas, leí ayer un artículo muy interesante. Os paso la url http://salvadorfigueros.com/?p=1239 la verdad es que es un tema interesante. Estos días estoy notando que me falta motivación. A ver si alguien me anima
Un saludo
Ya sabes Beregord… la motivación, es tan solo una elección, me atrevería a decir más, es una postura ante la vida.
Un saludo y gracias por tu comentario
Patricia… no dudes, que tener buenos amigos, siempre es motivo de ánimo.
Gracias por tu comentario