Es posible que no sepáis a lo que me refiero cuando menciono tres escenarios tan distintos sin mencionar un contexto.
Quizás, no sea este el título más adecuado, pero creo que define perfectamente los tres estados en los que un ser humano se puede llegar a sentir atado, coartado y obligado en referencia a las relaciones humanas. Escenarios en los cuales y de forma distinta te hacen sentir esclavo de las personas, obligado con las personas y/o supeditado a las personas que forman tu círculo vital.
A lo largo de nuestras vidas nos topamos, bien por obligación, devoción o profesión con personas que no son del todo de nuestro agrado. Si, sí... ya sabéis a lo que me refiero, a ese tipo de gente que por respeto no has mandado a tomar por el culo en más de una ocasión. Personas que con dudosa trayectoria se creen ser alguien y te hacen sentir inferior y menospreciado.
Desde aquí, desde esta palestra que yo mismo he creado, mi fantástico y querido Blog, os puedo garantizar, que lo mejor que me ha ocurrido ahora hace ya seis meses, ha sido poder desconectar y respirar una bocanada de aire puro.

