Al igual que una plaga, un virus o cualquier epidemia siempre hay alguien en cualquier sociedad interesado en crear discordia, malestar y odio ... y en este caso al sexo contrario.
Lo divertido, es que ese alguien no cesa en lanzar mensajes subliminales por doquier, y lo más interesante es que le siguen el juego y entran al trapo.
Se han creado grupos sexistas que suelen estar dirigidos por descerebrados los cuales manejan un rebaño de ovejas que siguen metódicamente sus pasos, se etiquetan, se abanderan y se apelotonan cual fuente grasienta de croquetas caseras.
... manda cojones.

