En una sociedad civilizada, fracaso y éxito son necesarios. Y digo que son necesarios, ya que se suceden uno tras otro al igual que la noche y el día. Lo importante de ambos términos, es la capacidad de asimilación de ambos.
Nuestra sociedad actual, está educando a sus hijos quizás de una forma insconsciente en un contexto de éxito y olvidando que el fracaso también puede darse con más frecuencia de lo que podemos pensar: en el trabajo, en la amistad, en la pareja y en definitiva en la vida.
Cuando un niño juega con su PlayStation, siempre gana y sino... le da una patada al jueguecito. En el colegio, el niño quiere aprobar, y sino... le da otra patadita al maestro, en casa el niño le pide dinero al padre y sino... lo mata.
Una sociedad abocada al éxito, casi me atrevo a decir que será una sociedad violenta. ¿ alguna duda...?

