Mujer o Madre: A veces un planteamiento acertado, a veces una decisión errónea. Ambos escenarios, deberíamos analizarlos sentados en primera fila.
En ocasiones ser madre y adoptar el gran papel de la vida de la mujer se convierte en bandera y patria sin frontera, dejando atrás y de una manera inconsciente una policromia de vivencias naturales propias de la mujer como persona. En otras, no desarrollar el gran papel natural y genético de ser madre, se convierte en otra lucha abanderada sin sentido.
Llegar a un equilibrio emocional, sobre las decisiones vitales y de carácter genético sobre los prejuicios o egoismos innatos de la persona, es una tarea vinculada al papel que queremos desarrollar en nuestra obra de la vida.
Ser madre es una condición derivada de haber sido primero mujer y se puede vivir perfectamente en ambos escenarios sin dejar de ser una gran actriz.

