Una nueva forma de esclavitud nos viene rondando hace ya algunos años y que posiblemente muchos de vosotros hayáis caido en las fauces de ella...
Hipotecas, pagos comunitarios, colegios de los niños, pisos y casas de verano, automóviles y un sin fín de modalidades de esclavitud nos revolotean por todas partes... todo es una trampa para que la nueva esclavitud del ser humano se consolide como un estatus de vida.
En definitiva, y si os dáis cuenta, todos son intereses creados que no nos permiten una libertad de movimiento ni decisión para guiar nuestra propia vida.
No hace mucho, leí un libro de la Editorial "Tanmafá" y titulado "...Érase un matrimonio pegado a una casa". Explica de una forma sencilla y gráfica, cómo se puede caer en el error de hipotecarse de por vida por un puñado de ladrillos que aparentemente son de un valor extremo. No dejéis de leerlo. Su precio es la libertad.

