Cuando viajamos en avión, habitualmente tenemos que facturar el equipaje.
La forma de hacerlo es entregarlo en mano o depositarlo en una cinta junto a una persona la cual etiqueta y da de alta en pantalla nuestra-s maletas o bolsas de viaje.
Sin embargo, cuando recojemos nuestro equipaje, no ocurre lo mismo.
Nos lo entregan a través de un cinta sucia, de cualquier manera y junto con otras maletas o bolsas y con la particularidad de que cualquier persona se pueda apropiar de nuestro equipaje, ya que nadie controla las entregas.
La polémica está servida, pero creo que nadie se ha quejado... ¿o sí?

