Para que todos nos entendamos, el hecho de estar vivo es tan sencillo y vulnerable como la línea que separa el agua del aire. El paso entre la vida y la no vida es igual al que se produce cuando traspasamos el agua con nuestra mano. Un gesto momentáneo, fugaz , frágil y que ni siquiera tendremos oportunidad de saborear. En el momento que empiezas a traspasar esa línea pierdes conciencia de lo que ocurre y dejas de percibir el cambio entre la vida y la no vida.
Aparentemente, es una linea recta y solo tiene dos posibilidades. ¿es posible que exista una tercera opción?

