En un mundo repleto de dudas, algunas pasajeras otras no, de vez en cuando encontramos certezas. Certezas adecuadas a nuestras convicciones.
Certezas que intentan completarnos.
Certezas que nos hacen mover e inquietarnos por encontrar la tierra prometida, aún sabiendo que no existe, simplemente por que nada nos completa.
