A cierta edad, seguramente empiece a preocuparnos algo tan sencillo como es la no existencia. Con esto no hablo de la muerte o el posible miedo a ella, sino que hablo de ¿que pasará si no estamos?.
Esa gota que cae cada día que pasa y que cada vez va llenando el vaso de la no existencia.
El darnos cuenta de lo fugaz que es todo, la vida, la juventud, los buenos momentos y quien sabe qué más... esa rápidez nos causa ansiedad y preocupación por saber, por averiguar ¿que vendrá después?, ¿y si no estamos para saberlo?, ¿y si no nos damos cuenta? ¿dónde estaremos cuando no estemos?
Qué gran incógnita es la vida y todo ¿verdad?... ¿y si no estuviésemos ahora mismo? !!! ya ¡¡¡
