Esta sugerencia es simple. Reinicie el equipo al menos una vez por semana, especialmente si lo utiliza mucho. Reiniciar el equipo es una buena manera de limpiar la memoria y garantizar que se desactiven los procesos y los servicios errantes que comenzaron a ejecutarse.
El reinicio puede corregir problemas de rendimiento misteriosos donde es difícil identificar la causa exacta.
Y recuerda que reiniciar no significa apagar y luego volver a encender. (Busca la opción de Reiniciar)
