Un análisis terrenal, nos diría que toda creación (artística o no) tiene un final. Quizás no...
¿Por qué damos por terminada nuestra creación?.
Realmente, hemos sido nosotros los que le hemos puesto el final a la supuesta creación divina y ahora solo nos queda rogar por nuestra salvación.
Cómo podemos tener tanta cara dura de ponerle nosotros el final a una obra y encima pedir que nos paguen la entrada.
